Bienvenidos a Latam Talks. Hoy hablaremos sobre un tema tan importante como vigente: los retos migratorios que enfrentan las parejas del mismo sexo cuando se trasladan a otros países por motivos laborales o personales.
Actualmente, el matrimonio igualitario es legalmente reconocido en 11 de los 35 países soberanos del continente americano: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, México y Uruguay. Además, Bolivia reconoce las uniones civiles. Con esto, América se posiciona, junto con Europa, como uno de los continentes más progresistas en cuanto a este tipo de legislaciones.
Pero, como siempre, hay otro lado de la moneda.
En muchos países del continente, siguen existiendo barreras serias: desde la no legalización del matrimonio igualitario, hasta la imposibilidad de acceder a visados como dependientes para parejas del mismo sexo.
Y esto representa un gran desafío para las empresas que buscan movilizar talento y garantizar igualdad de oportunidades para todos sus empleados.
Para profundizar en este tema, nos acompaña hoy Rodrigo Tannus, [aquí agregar tus credenciales: por ejemplo, “especialista en derecho migratorio internacional con más de 10 años de experiencia asesorando a empresas globales y expatriados LGBTQ+”].
Rodrigo, es un gusto tenerte con nosotros.
Rodrigo, para comenzar: De todas estas barreras, ¿cuáles son las más comunes que has visto en tu práctica diaria?
Cuando no existe el reconocimiento legal del matrimonio igualitario en un país, ¿qué opciones reales se pueden ofrecer a estas personas para que puedan permanecer juntas durante una asignación internacional?
¿Has visto casos en los que haya cierta flexibilidad por parte de las autoridades migratorias? ¿Existen excepciones, incluso no oficiales, que se puedan aprovechar?
¿Cómo están enfrentando estas barreras las compañías, especialmente cuando el talento clave que necesitan no puede ser relocalizado por estas restricciones legales?
Y del lado humano… ¿Cuáles han sido las reacciones más comunes que has observado por parte de las parejas afectadas cuando se enfrentan a estas noticias?
Finalmente, Rodrigo, ¿qué consejo práctico puedes ofrecernos a quienes trabajamos en movilidad internacional para enfrentar esta situación de la mejor manera posible?
Conclusión:
Como hemos escuchado hoy, garantizar una transición fluida para parejas del mismo sexo en América Latina y el Caribe requiere más que buena voluntad. Necesita acción informada, estrategias claras y colaboración entre expatriados, empleadores, expertos legales, proveedores de servicios en destino y organizaciones de apoyo.
Cuando una empresa aborda estos desafíos migratorios de forma proactiva, no solo evita obstáculos operativos: también demuestra un compromiso real con la inclusión y la igualdad. Y eso, sin duda, fortalece tanto la cultura organizacional como la fidelidad del talento.
Gracias, Rodrigo, por compartir tu experiencia con nosotros.
Y gracias a ustedes por escucharnos. Si este episodio te fue útil, compártelo con tu equipo o red profesional. ¡Hasta la próxima!


